La historia de ESF

Orígenes

Educación Sin Fronteras nació en 1988 fundada por un grupo de personas pedagogas, psicólogas y del mundo de la educación de Catalunya, vinculadas a los movimientos de renovación pedagógica. Experiencias de solidaridad en América Central les motivaron a querer trabajar por unas relaciones más justas entre los pueblos y las personas a través de la educación.

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Se eligió la forma jurídica de asociación, por ser la más acorde con los valores de participación, construcción colectiva y democracia en los que se quería basar el trabajo.

ESF empezó desarrollando proyectos de cooperación internacional trabajando directamente en terreno, desde una perspectiva de cambio social, aunque poco a poco fue modificándose el modelo de relación con las contrapartes.

Evolución de las intervenciones

La evolución de la actividad de ESF ha sido positiva, tendiendo hacia proyectos y programas más coordinados, coherentes y de calidad, conforme la organización iba profesionalizándose. Por otro lado, con el tiempo también ha evolucionado la capacidad de aprender de las experiencias y replicarlas dando valor añadido a las intervenciones.

ESF también ha evolucionado en su capacidad de trabajo en red, trabajando con redes nacionales de organizaciones educativas en los países beneficiarios, llegando a trabajar hoy en día con redes de carácter regional e internacional.

Cuenta con la correspondiente acreditación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), lo que ratifica la confianza hacia nuestro trabajo y nos ha permitido desarrollar importantes convenios plurianuales de cooperación.

La actividad de cooperación internacional se ha centrado en América Latina, aunque con alguna excepción, como la intervención en 1994 en la crisis de los grandes lagos (Rwanda) junto a VSF para desarrollar el proyecto “Apoyo a nivel alimentario, nutritivo y educativo del centro rwandés de niños y niñas no acompañados Centre de Formation Artisanale des Jeunes de la Rue”,  que obtuvo una mención especial del premio Barcelona Solidaritat.

Sensibilización e incidencia

En España, nuestros proyectos de Educación para el Desarrollo han contribuído a generar conciencia sobre las desigualdades Norte-Sur y a fomentar una ciudadanía activa y comprometida con un mundo más justo y solidario. En este sentido, cabe destacar la participación en campañas como Pobreza Cero o las dedicadas a luchar contra el trabajo y la explotación infantil, el programa de divulgación de los Objetivos del Milenio entre la población juvenil y el liderazgo -junto con Ayuda en Acción y Entreculturas- de la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación.

En los últimos meses, ante el contexto de crisis económica y recortes sociales en España, ESF ha puesto énfasis también en su labor de incidencia para reivindicar también un modelo educativo de calidad en todo el Estado, con actuaciones dirigidas expresar el rechazo a los recortes y a defender una escuela pública que favorezca la equidad, la igualdad de oportunidades y la cohesión social.

Algunos logros en la historia de ESF

El trabajo desarrollado desde 1988 junto con las organizaciones socias locales ha permitido alcanzar algunos hitos destacados, entre los que figuran:

  • Implantación de un modelo de educación alternativa en zonas rurales de Bolivia, que ha sido tomado como referencia en la Ley Educativa de 2010.
  • Supresión de las tasas de escolarización en Guatemala, facilitando el acceso a una educación universal.
  • Compromiso del gobierno de la República Dominicana de destinar el 4% del PIB a educación y erradicar el analfabetismo.
  • Mejora del rendimiento escolar en comunidades indígenas de seis países después de incorporar su cultura y lengua autóctonas en los programas escolares.
  • Construcción de un modelo propio de alfabetización para mujeres indígenas de zonas rurales de Guatemala.
  • Aplicación de un programa de lectoescritura con un enfoque de valores en Guatemala, que ha sido incorporado dentro del Plan Nacional de Lectura.
  • Capacitación técnica de jóvenes en Perú, Bolivia y Ecuador, permitiendo que más de 50.000 chicos y chicas se hayan formado en un oficio acorde con la realidad laboral de su zona.
  • Dignificación de la vida de más de 1.500 mujeres guatemaltecas que habían sido víctimas de violencia sexista durante la etapa de conflicto bélico en el país.
  • Ayuda a que 65 centros educativos de la región andina puedan comercializar sus propios productos agroecológicos
  • Documentación civil de más de 600 niños y niñas dominicanos a los que se negaba la nacionalidad y por tanto, la posibilidad legal de asistir a la escuela.
  • Reinserción de cerca de 100 menores dominicanos que vivían en la calle sometidos a una situación crítica de exclusión social.

A pesar de todos estos logros, el mayor éxito de ESF es haber estado en el escenario de la cooperación española durante 25 años persiguiendo sueños y utopías, haciendo una apuesta por el trabajo serio y en red con otras organizaciones, y contribuyendo así a que millones de personas hayan podido transformar su vida a través de la educación.