Educación Popular para la participación y la incidencia ciudadana en los Departamentos de Cabañas y San Vicente (El Salvador)

Mujeres aula El Salvador

 

ORGANIZACIÓN SOCIA:

ADES (Asociación de Desarrollo Económico y Social)

PERÍODO DE EJECUCIÓN:

Diciembre 2010 - septiembre 2013

PRESUPUESTO:

420.000 €

ENTIDAD COFINANCIADORA:

Gobierno vasco

logo gobierno vasco

DESCRIPCION:

La participación activa de la sociedad en el diseño de las políticas públicas en sus propias comunidades es un factor clave para el ejercicio eficaz de los derechos humanos y para el desarrollo humano de estas colectividades.

Bajo esta premisa, Educación Sin Fronteras y la organización local ADES (Asociación de Desarrollo Económico y Social) llevan a cabo desde 2011 un proyecto destinado a fomentar el asociacionismo y la participación ciudadana en dos de las zonas más pobres de El Salvador: los Departamentos de Cabañas y de San Vicente, en la zona central del país, como un medio para erradicar la exclusión social que padecen sus habitantes.

El proyecto, que finaliza a finales de marzo de 2013, cuenta con una financiación de 420.000 €, aportados mayoritariamente por los fondos de cooperación del gobierno de Euskadi.

La iniciativa está enfocada a dar apoyo y fortalecer las capacidades de organización, gestión e incidencia política y social de once organizaciones sociales de seis municipios de Cabañas y de la zona norte de San Vicente, como una manera de mejorar a su vez las condiciones de vida del conjunto de la ciudadanía, en especial de las mujeres, cuyo papel en la sociedad es de absoluta subordinación. Al enfoque de género se une también un efoque de derechos humanos y de sostenibilidad mediambiental.

Estas once organizaciones están articuladas en dos espacios de coordinación: la Mesa Progresista y la Coordinadora de Iniciativas Económicas de Cabañas, aunque hasta ahora se han enfrentado a diversas carencias y dificultades que han mermado notablemente la eficacia de su trabajo.

 

Dos de los departamentos más pobres del país

La elección estos dos departamentos como escenario de actuación obedece a razones concretas. Por un lado, la existencia de un trabajo previo por parte de ADES en la zona, y por otro, la realidad de estos territorios, donde se agudizan algunos de los graves problemas que afectan al país, como la pobreza y las desigualdades sociales.

Ambos cuentan con una densidad de población baja, con núcleos rurales mal comunicados entre sí, con una economía de subsistencia y carencia de servicios básicos.

El Departamento de Cabañas ha sido uno de los grandes olvidados por el gobierno de El Salvador y ha quedado al margen de los planes de desarrollo de los distintos gobiernos centrales. Con el tercer índice de desarrollo humano más bajo del país, los ingresos por habitante apenas superan el 70% de la media nacional (en el caso de las mujeres, la desigualdad es todavía peor). Presenta unos elevados índices de mortalidad infantil y maternal, que sitúan esta área a la cola de América Latina. El 20% de la población adulta es analfabeta y la tasa de escolaridad se fija en 4,2 años (lejos del 5,8 del país).

Por su parte, el  Departamento de San Vicente presenta un índice de analfabetismo del 16%, que en el caso de las mujeres que vienen en zonas rurales llega al 27%. La economía se centra en el sector agropecuario de subsistencia. El municipio de San Ildefonso (beneficiario del proyecto) tiene un 60% de hogares por debajo del umbral de pobreza, y la principal fuente de ingresos se basa en el cultivo de maíz y frijol.

El Salvador - mujeres en sesión

Exclusión de la sociedad civil

Los gobiernos locales en Cabañas y San Vicente han actuado tradicionalmente con autoridad y no han propiciado espacios de participación para que la población pueda expresar sus necesidades y anhelos, lo que ha excluído sistemáticamente a la ciudadanía de los procesos de toma de decisiones. Los grupos sociales medianamente organizados tampoco han sabido cómo expresar ni hacia dónde dirigir sus inquietudes y demandas.

La experiencia previa de ADES en esta zona de El Salvador ha puesto de manifiesto algunos déficits del propio tejido asociativo que dificultan su labor de defensa de los derechos ciudadanos:

a) una falta de  infraestructuras adecuadas para poder desarrollar procesos formativos y organizativos

b) unos limitados conocimientos y herramientas para el análisis y actuación por parte de los miembros de las asociaciones

c) unos insuficientes niveles de articulación de propuestas propias y alternativas.

Por este motivo, el proyecto que ejecutan ESF y ADES en la zona pretende paliar este déficit y proporcionar la infraestructura y el conocimiento necesario para favorecer la participación, y la defensa de los derechos individuales y colectivos.

 

Líneas de actuación

Por un lado, se ha trabajado en la formación de responsables y miembros de las asociaciones, capacitándolos en métodos de organización y de gestión y en estrategias de análisis de la realidad y de incidencia política y social.

Para ello, se han implementado cuatro módulos curriculares de estudio sobre “formación para la vida”; economía solidaria; derechos económicos, sociales, culturales y ambientales; y formación de formadores. Más de 150 líderes de las organizaciones se han formado en estos ámbitos y cerca de 400 personas han tomado parte en los diferentes talleres y cursos llevados a cabo hasta el momento en las escuelas de formación creadas para dar cumplimiento a los objetivos del programa.

 

Foros y acciones reivindicativas

Por otro lado, se han llevado a cabo diversos foros de intercambio de experiencias entre asociaciones y se han desarrollado acciones reivindicativas de carácter popular, entre las que destacan las realizadas en contra de la violencia de género, en favor del derecho al agua y en contra de una explotación minera que amenaza el medio ambiente de la zona.

También se han mejorado las instalaciones del Centro de Capacitación creado por ADES con el fin de ser un espacio al servicio de las organizaciones para llevar a cabo sus procesos organizativos y formativos.

El presente proyecto da continuidad al trabajo que ESF y ADES han desarrollado desde los años 90 en el país para fortalecer el tejido asociativo local. Entre 2009 y 2010, ambas entidades ya llevaron a cabo un proyecto de educación popular para la participación ciudadana en Cabañas.