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19/11/2013

La odisea de ir cada día a la escuela en zonas rurales de América Latina

Mulukukú 2013 -4

Con motivo del Día Mundial de la Infancia (20 de noviembre), queremos compartir el testimonio de Dania, una niña de Mulukukú (Nicaragua), municipio donde hemos llevado a cabo un proyecto para mejorar la enseñanza en 30 escuelas rurales. Ella, como sus compañeros y compañeras, representa el esfuerzo que deben hacer a diario miles de menores en comunidades desfavorecidas para vencer los obstáculos y acceder a la educación. Su entusiasmo nos impulsa a seguir luchando por este derecho básico del que todavía 57 millones de niños y niñas en todo el mundo están excluídos. (En la foto, tres niños cruzan un río para acudir a su escuela, como hacen cada día, en Mulukukú).

 

Mulukukú es municipio situado a 245 km de la capital del país (Managua), formado por pequeñas comunidades rurales, altamente dispersas, dedicadas principalmente a la agricultura de subsistencia y que carecen de servicios sociales básicos como la sanidad, la educación de calidad, redes de agua potable o energía eléctrica. El 70% de sus habitantes vive en situación de pobreza extrema.

El panorama educativo presenta graves déficits, con carencia de recursos básicos y altas tasas de analfabetismo y abandono escolar. Las dificultades para desplazarse hasta los centros educativos (en muchos casos, los/as pequeños/as tiene que recorrer grandes distancias y atravesar ríos caudalosos), la mala calidad de la enseñanza y, en el caso de las niñas, la necesidad a menudo de ayudar en las tareas del hogar, determinan un alto grado de abandono escolar. Así, un 60% de los/as niños/as no asiste a la escuela, y los que lo hacen permanecen menos de 5 años.

Proyecto de ESF para dar cobertura educativa a 900 niños y niñas

Escuela Mulukukú

En este entorno difícil, Educación Sin Fronteras (ESF) y la organización nicaragüense IPADE (Instituto para el Desarrollo y la Democracia) hemos llevado a cabo en los últimos dos años y medio un proyecto para dar cobertura a 30 escuelas rurales de primaria de este municipio, donde asisten 900 niños y niñas. El proyecto, con un importe total de 392.000 €, ha sido financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Aula de Cultura de Getxo (Bizkaia) y el Ayuntamiento de El Masnou (Barcelona).

La intervención, que acaba de finalizar, ha logrado reducir los índices de abandono escolar y mejorar el rendimiento académico de los/as escolares a través de los programas de formación de docentes, los espacios de refuerzo escolar y la incorporación de nuevo material pedagógico en las aulas. La actuación de ESF e IPADE ha permitido capacitar a 39  docentes (29 maestras y 10 maestros), así como a funcionarios del Ministerio de Educación, en estrategias metodológicas y pedagógicas adaptadas a la realidad de la zona. Esta formación se ha complementado con temas como la equidad de género o el enfoque medioambiental.

Los alumnos y alumnas de estas 30 escuelas han recibido nuevos materiales didácticos como cuadernos, lápices, ceras de colores, borradores, reglas, marcadores, libros de cuentos o pizarras acrílicas, que les ayudan en su proceso de aprendizaje. También se han entregado filtros de tratamiento de agua para paliar la ausencia de redes de agua potable en los centros educativos.

Dania Luques

“Doy gracias a Educación Sin Fronteras por dar apoyo a mi maestra para que nos siga educando”

La intervención de ESF e IPADE ha mejorado la calidad de la enseñanza en esta zona de Nicaragua, donde ir a la escuela supone un esfuerzo para buena parte del alumnado y de sus familias.

Dania Francisca Luques Espinoza (en la foto de la derecha), de diez años, es una de estas alumnas. Estudia segundo de primaria en la escuela San Francisco de Asís, en la comunidad El Tigre (Mulukukú). Ella nos cuenta en primera persona su realidad familiar y sus sueños:

“Todos los días, cuando me levanto, me baño, me cepillo, me alisto y me voy a clase, con mi hermanito y con mi hermanita; mi mamá se queda cuidando a mis otros hermanos y mi papá se va a trabajar al campo.

A mí me gusta ir a la escuela porque aprendo, leo fábulas, dibujo, leo cuentos… muchas cosas hago en la escuela. Mi área favorita es ciencias naturales, porque hay muchos animales y plantas de diversos tipos y de diversas formas, y hay varias actividades también.

Cuando sea grande quiero ser enfermera para cuidar a los niños que estén enfermos, ayudarles a darles medicamentos cuando lo necesiten.

Le doy gracias a Educación Sin Fronteras por haberle brindado apoyo a mi maestra para que nos siga educando y ayudando a los que no pueden. Muchas gracias también porque nos han apoyado a todos los niños en nuestros derechos y deberes.”

 

(Fotos: IPADE)

 

Comentarios - 2

  • 2 Educación Sin Fronteras 25-03-2015 - 10:05h

    Buenos días Mireya. Gracias por tu interés. Lamentamos informarte que México no forma parte de los países en los que actuamos en América Latina. Por otro lado, cualquier consulta o ofrecimiento sobre voluntariado con nuestra organización la puedes enviar a voluntariado@educo.org.
    Un saludo

  • 1 Mireya Rubio Ordóñez 24-03-2015 - 19:06h

    Buenas tardes, en México también tenemos problemas de educación y nos gustaría que la fundación también nos apoyara. A mi en lo personal me gustaría ser parte de su equipo de colaboradores y que me dieran una dirección de correo para enviarles mi curriculum vitae a la mayor brevedad. También conozco algunas regiones de Nicaragua porque en 2014estuve ahí.Agradezco mucho su atención.