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28/11/2013

Educación Sin Fronteras hace una llamada a la objeción de conciencia contra la LOMCE

28-N No juguéis con nuestro futuro (LOMCE)

Expresamos nuestro firme rechazo a la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), aprobada definitivamente por el Congreso de los Diputados, y hacemos una llamada a ejercer la objeción de conciencia por parte de las comunidades autónomas y de la sociedad en general a una reforma que consideramos injusta, segregadora y mal concebida.

 

“Nuestra obligación es apelar a la insumisión, porque entendemos que las sociedades democráticas a menudo avanzan desobedeciendo leyes injustas y esta ley lo es”, ha manifestado el director de Educación Sin Fronteras, Xavier Masllorens, quien ha expresado su deseo de que la reforma no acabe aplicándose. “Es inadmisible que una ley de esta trascendencia y en un tema tan importante para el futuro del país se apruebe por rodillo parlamentario, sin que haya habido un consenso previo en su elaboración y tramitación, y con la oposición frontal de la mayor parte de las fuerzas políticas y de la sociedad en general; puede ser legal, pero es profundamente antidemocrático. Por ello, apelamos a la desobediencia no sólo de la ciudadanía, sino en primer lugar de los gobiernos autonómicos, que son quienes tienen la responsabilidad de promover y gestionar un sistema educativo justo y de calidad”.

Masllorens recuerda que “la LOMCE supone una regresión del actual sistema educativo, es inoportuna e inútil y no va a solucionar ninguno de los problemas actuales de la enseñanza. Al contrario, supone una vulneración del principio de igualdad de oportunidades y conduce a un sistema más desigual e injusto, que no tiene en cuenta la diversidad en el aula y que acrecienta los desequilibrios sociales”. El responsable de ESF también rechaza la visión neoliberal y mercantilista de la ley: “Como ONG que llevamos 25 años trabajando en programas de sensibilización y de cooperación internacional al desarrollo, rechazamos este concepto de la educación como mero instrumento para formar trabajadores al servicio del mercado laboral, en vez de servir para transmitir valores y formar personas. Sin una educación integral no seremos capaces de generar auténticos procesos de cambio para construir una sociedad más justa”. ESF rechaza también la reforma educativa por su carácter recentralizador, que homogeneiza contenidos, vulnera competencias autonómicas y ataca la autonomía de los centros.

ESF da su apoyo a las movilizaciones convocadas para protestar contra la LOMCE.