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20/04/2009

Escolarizar a 15 millones de niños y niñas en la próxima década, objetivo en la cumbre de Lisboa

Foto cumbre Lisboa

La XIX Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación que se celebra en Lisboa se plantea como objetivo que más de la mitad de los niños y niñas de 3 a 6 años de los países de la región esté escolarizado en 2015 y se llegue al 100% en 2021. Así lo dice el documento que se discutirá y previsiblemente se aprobará en la cumbre auspiciada por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Hoy más del 40% de chavales de esas edades, lo que supone más de 15 millones, está sin escolarizar.

La cumbre de ministros de Educación latinoamericanos que comienza hoy en Lisboa planteará el objetivo de que más de la mitad de los niños de 3 a 6 años de todos los países de la región esté escolarizado en 2015 y que en 2021 se llegue al 100%. Hoy, más de 15 millones de chavales de esas edades están sin escolarizar en la región. Además, se pretende que entre el 10% y el 30% de los menores de 3 años participen en actividades educativas en 2015 y entre el 20% y el 50% en 2021. Así lo dice el documento que se discutirá y previsiblemente se aprobará en la cumbre auspiciada por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y cuyo objetivo cuenta ya con el compromiso financiero de Chile, Brasil y España, de la Junta de Andalucía y del banco BBVA para ponerlo en marcha a partir de este año.

El programa incluye planes de alimentación, salud y vacunación

La escolarización a los tres años o antes mejora los resultados posteriores de los alumnos, según han puesto de relieve numerosos estudios. Sin ir más lejos, la última evaluación de la educación primaria hecha en España en 2007: al terminar primaria, los niños que empezaron a ir al colegio antes de los tres años sacan 20 puntos más que los que entraron en el aula a los cuatro.

Pero ya no se trata sólo de llevarles al colegio, sino de articular en torno a la escuela políticas de alimentación, prevención de enfermedades, vacunación, desarrollo psicomotor. Un 7,2% de los menores de cinco años sufre desnutrición en América Latina, según los datos de la ONU, con porcentajes que van desde en torno al 4% en Cuba, Venezuela o Uruguay, hasta 24,2% en Guatemala.

Así, la situación de la que se parte, como suele ocurrir en Iberoamérica, y más en educación, es desigual, aunque la imagen global ya señala el problema: menos del 60% de los chavales de 3 a 6 años van al colegio. Acercando ya la lupa a cada situación concreta, el hecho es que hay países como Cuba, Argentina, Uruguay, México, Chile o Ecuador donde las tasas de acceso son altas, mientras otros como Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Honduras y Guatemala no alcanzan a escolarizar a la mitad de los niños de tres a seis años.

En la cumbre de Lisboa se plantea la educación inicial de los niños como una prioridad, por lo que también debe serlo en el ámbito de la cooperación entre países, pero "con entidad propia, recursos suficientes y organizaciones y estructuras capaces de hacerla efectiva, superando modelos asistenciales y subsidiarios de otras políticas sociales", dice el secretario general de la OEI, Álvaro Marchesi.

Sin una cuantificación cerrada sobre lo que costará el proyecto -eso llegará en octubre-, lo que parece claro es que éste es el momento clave de dar un empujón definitivo a la escolarización y a la calidad de la educación en la región, aprovechando el descenso de la natalidad. La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) de la ONU, que trabaja en la preparación del proyecto con la OEI, lo llama el "bono demográfico": "Los niños, que experimentaban el mayor aumento a mediados del siglo XX, tienden a decrecer fuertemente en términos relativos durante la década actual [...] La menor presión de las demandas de la población infantil y juvenil, que en la mayoría de los países de la región se producirá sin que aumente demasiado el grupo de personas mayores (en términos absolutos) [...] supone una situación favorable en la pirámide de edades para aumentar la inversión social en educación", dice un informe de la Cepal. El cálculo es sencillo, el mismo dinero, a repartir entre menos niños y adolescentes, da para más, pero si ese dinero aumenta -"Si se mantiene la tendencia positiva del gasto en educación por habitante (sea por su incremento como porcentaje del PIB, o por el crecimiento del PIB)", dice la Cepal- puede resultar en el avance definitivo para educación latinoamericana. Sobre todo si se tienen claro el proyecto, los medios y el objetivo.

Así, el plan que presenta la OEI en la cumbre de ministros para la educación inicial -dentro de las metas educativas para 2021, que también buscan acabar con el analfabetismo que afecta a 32 millones de personas en la región, mejorar el acceso a la universidad o construir sistemas fuertes de FP- recoge distintos niveles, empezando por las infraestructuras, es decir, la construcción de nuevos colegios y la mejora y adaptación de los que ya existen, o el equipamiento pedagógico necesario.

También está planificada la formación de los docentes, lo que incluirá criterios para la selección de profesores, y por supuesto, el diseño y desarrollo de currículos adecuados para la educación infantil, lo que requerirá la edición de textos y guías.

Fuente: El País, edición del 20 de abril de 2009
Fotografía: Matías Barutta