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16/04/2009

La lucha de Sonia Pierre, en entrevista para ESF

Foto Sonia Pierre

Tal vez a muchos, el nombre de Sonia Pierre, no les diga nada. Sin embargo, para muchas mujeres y jóvenes de ascendencia haitiana, que han nacido y viven en República Dominicana, es sinónimo de esperanza.

Sonia Pierre nació en el seno de una familia de ascendencia haitiana en Altagracia, provincia de San Cristobal, en la República Dominicana, es decir, es dominicana de nacimiento. No obstante, tanto ella como miles de mujeres de ascendencia haitiana luchan porque este derecho siga siendo reconocido por las autoridades del país a través del Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (MUDHA).

 

En entrevista para Educación Sin Fronteras, Pierre asegura que desde niña vivió un ambiente de exclusión, racismo y xenofobia debido a su origen. Tal vez por eso, Pierre decidió estudiar una carrera cercana a la gente, como lo es Trabajo Social, en la vecina isla de Cuba.

En 1983, después de colaborar con varias organizaciones, Pierre fundó una pequeña organización que, con los años, se convertiría en MUDHA, para trabajar en los bateyes azucareros del país. Sin embargo, a partir del 2007, su lucha se ha intensificado con la iniciativa por parte del gobierno dominicano de desnacionalizar a los hijos de inmigrantes haitianos nacidos en República Dominicana.

"La circular 017 permitiría que la Junta Central Electoral anulase la nacionalidad de alrededor de 800 mil personas de ascendencia haitiana". Esta situación provocaría que esta población se encontrara dentro de un limbo jurídico que no les permitiría estudiar, trabajar ni circular libremente por el país.

Precisamente, en materia educativa, Pierre recalca que esta anulación de la nacionalidad evitaría que los estudiantes pudieran recibir sus certificados o títulos de grado. "Lo único que provocaría esta situación sería un auge en la delincuencia debido a la falta de oportunidades para los jóvenes". Añade, además, que estas medidas se están tomando cuando en estos momentos no ha habido un cambio en la constitución del país, por lo que denuncia que se trataría de una medida ilegal.

Igualmente, en materia laboral, las personas que no cuenten con la nacionalidad se encontrarán en una situación de exclusión, que los obligaría a trabajar en condiciones desfavorables frente a la demás población, pues no contarían con las prestaciones de la ley. "Quienes se beneficiarían serían los empresarios, que los contratarían con un bajo salario y trabajando de doce a dieciséis horas", asegura Pierre.

Actualmente desde MUDHA se realizan campañas de sensibilización tanto con la población así como con agentes del Estado en busca de evitar que se continúe con esta campaña. También realizan seminarios durante el mes de diciembre con personas de diferentes países con el fin de conocer la realidad de otras problemáticas y contrastarlas.

Además MUDHA ha solicitado un cambio en la constitución para proteger a la población de ascendencia haitiana a través del reconocimiento de este colectivo, además de solicitar que no sólo los hombres puedan otorgar la nacionalidad dominicana por matrimonio.

Hasta la fecha, la labor de MUDHA ha sido reconocida con sendos premios de Amnistía Internacional y el Kennedy Memorial, los cuales les ha servido para buscar ayuda internacional para su lucha. Principalmente han logrado contactar con legisladores norteamericanos que obliguen al gobierno dominicano a cumplir los Derechos Humanos en la isla antes de que entre en vigor el Tratado de Libre Comercio.

Sonia Pierre asegura que la relación con Educación Sin Fronteras les ha aportado aprendizaje en materia de educación. Durante varios años Montse Bobés, ex-coordinadora de ESF en República Dominicana, ha acompañado a Sonia en su trabajo y ha realizado una tesina sobre la educación en los bateyes que ha servido de base a MUDHA para seguir en su lucha por el derecho a la educación.

A pesar de que todo indica que la lucha por la igualdad en República Dominicana será larga, Sonia Pierre está convencida de que lograrán sus objetivos. Nunca lo dice, pero lo transmite, por eso muchos siguen confiando en ella.