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20/08/2012

ESF contribuye a mejorar la calidad educativa en Centroamérica y el Caribe

foto alfabetización de mujeres en Centroamérica

Educación sin Fronteras ha venido desarrollando desde 2008 un importante convenio de cooperación con la AECID, ONG y redes locales, para mejorar la calidad educativa de niños y niñas, jóvenes y adultos en Centroamérica y el Caribe, que acaba de finalizar. Después de cuatro años de intenso trabajo, los diversos proyectos han beneficiado directamente a miles de personas y han consolidado avances en las políticas educativas de los países de la región.

 

Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, la República Dominicana y Haití son los países que han sido objeto del convenio que ESF y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) han llevado a cabo desde mayo de 2008 y que ha concluido este mes de julio con un balance importante.

El convenio se ha desarrollado a un doble nivel de actuación: el regional (es decir en el conjunto de los países citados), y el nacional, que se ha concretado en cuatro proyectos: dos en Guatemala, uno en El Salvador y otro en la República Dominicana.

ESF ha venido trabajando con diversas contrapartes locales, hasta un total de 14. El objetivo global del convenio ha sido el de mejorar la calidad educativa de menores, jóvenes y adultos bajo un enfoque de derechos humanos, equidad de género y multiculturalidad, adaptándose a las realidades y necesidades sociolíngüísticas de cada país. Más allá de este propósito global, cada proyecto ha tenido unos objetivos específicos dirigidos a mejorar los niveles de educación y reducir las discriminaciones de colectivos específicos, como infancia, mujeres, pueblos indígenas o población rural. En total, más de 10.000 personas se han beneficiado de manera directa de los programas.

Estrategias

Las estrategias a seguir en todos los casos han pasado por conseguir influir en las políticas públicas de cada país en materia educativa, desarrollar metodologías y experiencias alternativas en educación inicial, básica y formación ocupacional, y fortalecer las comunidades educativas (docentes, padres y madres, alumnado, asociaciones…) para fomentar la participación en la definición de propuestas y acciones para una enseñanza universal y de calidad.

Entre las actividades llevadas a cabo figuran campañas de sensibilización, talleres, cursos de formación y capacitación, festivales, foros de debate y reflexión, publicaciones, seminarios, documentales, actos populares reivindicativos, elaboración de guías pedagógicas, campañas de publicidad…

Todo ello ha permitido que, en estos cuatro años, la actuación de ESF y sus diferentes contrapartes en el territorio haya conseguido avances significativos en un entorno complejo en el que los problemas existentes han afectado en ocasiones la implantación de los proyectos. Algunos de estos problemas son endémicos en la zona, como la existencia de desigualdades sociales y sistemas excluyentes, la pobreza, la violencia o la debilidad de algunos gobiernos, pero otros se han añadido en estos años como los desastres naturales (entre los que destaca el trágico terremoto de Haití), el golpe de Estado de Honduras y los procesos electorales en varios países, que han modificado estrategias y ralentizado proyectos.

Éxitos

A pesar de ello, el trabajo desarrollado ha permitido cumplir el objetivo global de contribuir a mejorar la educación en la región. El proyecto llevado a cabo a nivel regional en el conjunto de los ocho países, que se ha desarrollado con el CEAAL (Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe, que agrupa cerca de 200 asociaciones), presenta como uno de sus éxitos más destacados la capacidad de haber influido con sus propuestas en las políticas educativas de países como Nicaragua, Guatemala o Honduras, donde este año se ha aprobado la Ley Fundamental de Educación después de la presión del CEAAL. En República Dominicana, el apoyo a la campaña de la Coalición Educación Digna ha contribuido a que el nuevo gobierno se haya comprometido a destinar el 4% del PIB a educación, mientras que en El Salvador, el Ejecutivo ha aceptado hacer un análisis del nuevo Plan Nacional de Alfabetización y los avances registrados.

Educación de comunidades indígenas en Guatemala

En los proyectos de Guatemala, destinados a garantizar y mejorar el derecho a la educación de mujeres y pueblos indígenas, y que se llevan a cabo con las organizaciones locales PRODESSA e Ixqik, se ha conseguido desarrollar un modelo de alfabetización bilingüe (en castellano y en alguno de los idiomas nativos del país), que el gobierno se ha comprometido a incorporar en sus programas educativos para poblaciones indígenas.

Por otro lado, los materiales educativos del exitoso programa Kemon Ch’abäl de lectoescritura también han sido incorporados por el gobierno en las escuelas públicas de primaria dentro del plan nacional de lectura.

En Guatemala, también se ha construido un modelo de trabajo de alfabetización de mujeres indígenas de zonas rurales, que ha tenido como resultado la participación de 450 mujeres y la graduación de 208 de ellas. 150 más han tomado parte en programas de capacitación y 87 en iniciativas productivas. La asimilación de los conocimientos de lectura y escritura ha llevado consigo una elevación de la autoestima de este colectivo y un aumento de sus habilidades sociales, lo que se traduce en una actitud más activa en la defensa de sus propios derechos.

Alfabetización en El Salvador

El proyecto desarrollado en El Salvador junto a la Fundación de Educación Popular CIAZO ha permitido también ejecutar un plan de alfabetización adaptado a la realidad de la zona y a los problemas comunitarios, implementar experiencias pedagógicas alternativas que contribuyen a disminuir la disparidad de género en la educación básica, incorporar políticas de juventud que hagan énfasis en la educación, y formar docentes en adaptación curricular, temas de género y derechos humanos.

El problema de los menores indocumentados en la República Dominicana

En República Dominicana, la actuación de ESF y las asociaciones CE-MUJER, MUDHA y CEAJURI ha dado como fruto que más de 600 niños y niñas indocumentados (entre ellos hijos e hijas de familias haitianas nacidos/as en territorio dominicano) hayan obtenido sus actas de nacimiento, lo que les atorga el derecho de ingresar o permanecer en la escuela.

El programa de documentación civil ha sido uno de los ejes de actuación en el país caribeño, y ha englobado sesiones de orientación a padres y madres sobre la importancia de la documentación, visitas informativas a escuelas y campañas de sensibilización.

Por otro lado, el proyecto en este país también ha permitido formar a 666 personas (dos tercios de las cuales son mujeres) en oficios técnicos no tradicionales, capacitando a muchas de ellas también en el uso de la informática y las nuevas tecnologías.

 

Informe de evaluación externa final del convenio 07-CO1-065 (ESF-AECID, Centroamérica)


Comentarios - 1

  • 1 Martin Benitez Hernandez 11-07-2014 - 17:26h

    Les comento que en dos comunidades del municipio de San José de Comayagua se encuentra un programa de apoyo a los estudiantes que por limitaciones económicas no pueden acceder a un colegio de educación básica o media.
    El programa lo financiaba el Instituto de Desarrollo Rural (IHDER) a través del Instituto de Educación por Radio (IHER. El asunto es que el IHDER ya se retiró de la zona, pero el programa de educación siguió por cuenta de los padres, y los alumnos que están bajo este modelo de estudio quedaron a la deriva, pero aun con sus limitantes económicas de su familia siguieron, ya que a ellos les corresponde el pago de las maestras quienes les imparten las clases.

    Atte. Martin Benitez Hernandez. San José de Comayagua, Comayagua, Honduras C.A.