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07/01/2013

La Campaña Mundial por la Educación 2013 sitúa al docente como figura clave de la enseñanza

aula Apurímac Tarpurisunchis

“¡Sin profes, no hay escuela!”. Bajo esta premisa, la Campaña Mundial por la Educación (CME) centrará sus actividades de este año en reconocer la figura del docente y reivindicar la necesidad de que los poderes públicos garanticen un profesorado formado, motivado y bien remunerado. Educación Sin Fronteras, juntamente con las otras ONG que en España lideran la CME -Ayuda en Acción y Entreculturas- y diversas entidades, trabaja ya en el diseño del programa de actividades para las escuelas.

El derecho a la educación sólo es efectivo si la escuela proporciona una educación de calidad,y esta enseñanza sólo se puede ofrecer con unos docentes bien formados, respaldados y en un número suficiente respecto al volumen de estudiantes.

La Unesco considera que en todo el mundo hacen falta 1,7 millones más de maestros y maestras para hacer realidad el objetivo de alcanzar la educación primaria universal en 2015, tal como rezan los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas. Este organismo calcula que 114 países tienen déficit de docentes en Primaria, y en África solamente, esta carencia llega casi al millón de maestros.

Contar con suficientes profesores y profesoras es, por tanto, un factor esencial, pero no el único. La formación de los docentes es también clave para mejorar el rendimiento escolar de los alumnos y alumnas. Mientras algunos países consideran que quienes han completado la escuela primera y un curso de formación ya están preparados, otros les exigen una titulación universitaria.

Lamentablemente, la falta de una capacitación adecuada de los docentes es demasiado frecuente en países pobres, y especialmente en entornos rurales, donde la enseñanza adquiere una importancia todavía mayor para proporcionar un futuro digno a sus habitantes.

Más allá del título académico que posean, la adquisición por parte del profesorado de métodos de enseñanza adaptados a la realidad del entorno socio-cultural facilita una correcta gestión de la diversidad en el aula y la inclusión de alumnado con discapacitades o con problemas específicos de aprendizaje. También permite incidir positivamente en cuestiones de género en el aula, mejorando el aprendizaje de las niñas y evitando situaciones de acoso sexual tanto en los centros como en el ámbito doméstico.

 

Docentes motivados y correctamente remunerados

La motivación de los educadores debe ir ligada intrínsecamente a su formación. Una educación de calidad exige contratar maestros y maestras bien preparados, pero también que tengan un apoyo suficiente y que sean tratados como auténticos profesionales de la educación, no como meros proveedores de servicios. Y eso incluye, entre otros aspectos, una correcta remuneración. Si los poderes públicos encargados de garantizar el derecho a la educación y la propia sociedad no otorgan a los docentes el apoyo y reconocimiento que merecen, se estará privando a los estudiantes de la posibilidad de disfrutar de un buen nivel de enseñanza.

Por todo esto, la CME exigirá este año a los gobiernos nacionales, tanto de los países donantes de ayuda como de los receptores, y a las instancias internacionales que inviertan en la profesión docente, como parte fundamental del derecho a la educación.

Como cada año, la Campaña desarrollará diversas actividades en las escuelas, con la ayuda de material didáctico diseñado específicamente para los diferentes ciclos educativos, que  culminará a finales de abril con la Semana Mundial por la Educación. Durante esos días de primavera, miles de jóvenes y adolescentes de todo el mundo volverán a recordar a la sociedad en general, y a los poderes políticos en particular, la necesidad de cumplir los compromisos internacionales para alcanzar una educación universal de calidad. Y este año, este recuerdo irá acompañado de la idea de que esto no será posible sin una profesión docente bien formada y bien respaldada.