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30/01/2013

Ayúdanos a conseguir que miles de niños y niñas puedan seguir yendo a la escuela este año

Este año no volverá al colegio

La drástica reducción de la ayuda oficial al desarrollo en España ha comportado la suspensión de muchos proyectos de Educación Sin Fronteras (ESF) en América Latina, lo que supone en la práctica negar el derecho a una educación de calidad a miles de personas. Ante el desplome de la ayuda pública, la solidaridad del sector privado emerge como un salvavidas para el progreso de muchos países empobrecidos. La última campaña de ESF, #esteañonovolveráalcolegio, va en esta línea.

La cooperación española ha sufrido un importante recorte en los últimos años. Desde 2009, el total de la ayuda oficial al desarrollo que destina España a los países más desfavorecidos ha caído un 73%, un descenso que, más allá de representar el práctico desmantelamiento de una política pública con más de 30 años de existencia, supone un duro golpe para millones de personas en todo el mundo.

Muchos proyectos de cooperación se han visto frenados o suspendidos, y con ello, se condena a seguir viviendo en condiciones de pobreza y marginalidad a comunidades enteras, que ven cómo desaparecen programas de ayuda a su desarrollo.

Ante esta realidad marcada por el drástico descenso de las subvenciones públicas, ESF incrementa sus esfuerzos para recabar recursos en el sector privado. En este sentido, lanzamos la campaña #esteañonovolverálcolegio, con el doble objetivo de captar socios/as y denunciar la asfixia de la política pública de cooperación en España. (En la imagen anexa podéis acceder al contenido de la campaña). La campaña, activa en facebook y twitter, apela a la colaboración de los socios/as y amigos/as de ESF para conseguir la máxima difusión.

Abandono de 20 proyectos

Educación Sin Fronteras (ESF) se ha visto obligada a frenar 20 proyectos educativos en América Latina, lo que significa que miles de niños y niñas, jóvenes y adultos no podrán tener acceso a una educación que les dote de conocimientos y herramientas para transformar su realidad social y mejorar su capacidad de desarrollo.

La suspensión de proyectos obedece, en la mayoría de los casos, a programas en los que se ha estado trabajando desde hace muchos años y que no podrán renovarse debido a la anulación de convocatorias oficiales para subvencionar ONG.

Es el caso, por ejemplo, del proyecto realizado en Arequipa (Perú) para ofrecer una formación técnica adaptada a la realidad social a los alumnos y alumnas de Secundaria, proporcionándoles así unos conocimientos y aptitudes para poder ganarse la vida al acabar los estudios. Una de las iniciativas de autoempleo surgidas con éxito al amparo de este tipo de educación consistió en un proyecto de elaboración de derivados lácteos como yogures y quesos, que los chicos y chicas vendían en su comunidad. El hecho de no renovar ahora este programa imposibilita dar continuidad a esta formación especializada en las escuelas de la provincia y frustra ilusiones colectivas.

En algún otro caso, sin embargo, la suspensión obedece a los impagos por parte de la institución financiadora, como es el caso del proyecto que se desarrolla en el municipio de Jiquilisco -El Salvador- destinado a la alfabetización de adultos y la mejora del tejido productivo local. Este proyecto, que se ha visto ahora paralizado, ha estado desde 2011 brindando educación a personas que no tuvieron acceso en su día al sistema educativo formal y apoyando a 21 cooperativas de productores para incrementar sus ingresos y fomentar un crecimiento sostenible y equilibrado de la zona, acorde con las necesidades locales.

"Angustia y preocupación" entre las poblaciones beneficiarias

Según Xavier Masllorens, director de ESF, esta situación despierta "una gran angustia y preocupación" tanto en las organizaciones socias locales como en las poblaciones beneficiarias de las ayudas, que ven como se ponen en peligro muchos de los logros conseguidos en los últimos años.

“Con los recortes y los impagos, cada vez estamos más lejos de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 y que han sido suscritos por el gobierno de España”, ha afirmado Masllorens, quien recuerda que la ayuda al desarrollo en nuestro país cae hasta el 0,2% de la Renta Nacional Bruta, muy lejos del compromiso del 0,7%. “En un contexto de crisis económica y de reducción de presupuestos de las Administraciones, podemos entender un descenso de los importes destinados a cooperación, pero en ningún caso podemos aceptar que se aproveche esta circunstancia para disminuir los porcentajes. Recortar en cooperación significa disminuir la calidad de vida de personas y de sociedades enteras”.