Atención a los Niños Niñas y Adolescentes (NNA) que se encuentran en situación de calle en República Dominicana

Contraparte
Niños del Camino. Centro de Integración y acompañamiento del niño de la calle
Inicio del proyecto
Enero 2008
Finalización
Enero 2010
Coste total
449.145,36 euros
Origen de las subvenciones, donaciones y legados
  • Junta Andalucía
  • Administraciones Europeas

En este proyecto intervienen varios componentes (atención y acompañamiento directo a NNA, creación de redes; educación para la sensibilización; y fortalecimiento y/o consolidación de la organización) todos ellos centrales o tangenciales al objetivo planteado.

Los componentes básicos que se plantean son:

  • Sensibilización, formación y creación de comités de prevención en los sectores de Las Cañitas (Distrito Nacional); Bella Vista (Boca Chica); Hato del Yaque (Santiago). Dentro de este componente se pretende la conformación de comités municipales de prevención formados por representantes de diferentes escuelas, organizaciones comunitarias, representantes de los servicios del Estado a nivel local y representantes de las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la escuela. Estos comités de prevención tendrán varias finalidades: detectar y referir casos de niños, niñas y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad de derechos; sensibilizar a la comunidad acerca de los derechos y deberes de los niños, niñas y adolescentes y sobre el contenido de la ley; realizar acciones conjuntas a favor de los derechos de los niños, niñas y adolescentes con la finalidad de lograr una mayor incidencia política y una mayor participación social. Es importante mencionar que tres organizaciones sociales participan en este componente bajo la coordinación general de Niños del Camino: Caminante Boca Chica-en la comunidad de Bellavista, Boca Chica; Fundación Educativa Acción Callejera- en Santiago; y Niños del Camino en el Distrito Nacional/ coordinación general.
  • Fortalecimiento de la calidad del programa de atención integral a niños, niñas y adolescentes que viven fuera del hogar, la escuela y la comunidad mediante la incorporación del enfoque de derechos. Este componente plantea mejorar la calidad del programa que Niños del Camino desarrolla desde hace más de 10 años con los niños, niñas y adolescentes en situación de calle.
  • Fortalecimiento del trabajo de coordinación interinstitucional y la formación de educadores/as de 4 organizaciones relacionadas con el tema de infancia: Este componente busca fortalecer un espacio de coordinación entre varias organizaciones sociales (Niños del Camino, Acción Callejera, Caminante, Centro Cultural Poveda) que trabajan en el tema de infancia, así como incrementar la valoración de Niños del Camino, Acción Callejera, Caminante, Centro Cultural Poveda como organizaciones de referencia en temática de la promoción, cuidado y defensa de los derechos de la infancia y adolescencia.

Contexto

Imagen Niños del Camino 7

Con una renta percápita de 2100 dólares, República Dominicana se sitúa como país de desarrollo medio. Ha sido el país de América Latina con una mayor tasa de crecimiento a lo largo de los últimos 50 años, pero ello no se ha visto reflejado en un desarrollo humano equivalente para el pueblo dominicano, realidad que se observa en su puesto 98 de 173 países en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) del PNUD. Una de las causas de ese bajo desarrollo humano es la desigualdad en el reparto de la riqueza. Mientras que el 20% de la población dominicana con mayores recursos obtiene el 53,3% de los ingresos, el 20% más pobre recibe sólo el 5,1%. El índice de desigualdad medido por el coeficiente de Gini es del 0,474, lo cual indica un alto grado de inequidad.

Según datos del Banco Mundial, el 45% de la población rural y el 31% de la población urbana se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, y un 5,5% de la población dominicana se encontraba en 2002 en pobreza extrema, con un ingreso inferior a un dólar por persona y día. Ante esta realidad, llama la atención la escasa magnitud del gasto social en los presupuestos del Estado. En 2003 el gasto público en salud fue del 1,2% del PIB, y en educación del 1,9%, es decir, entre las cifras más bajas en Latinoamérica. Por distribución territorial, las cinco provincias con mayores índices de pobreza son: en el Suroeste: Elías Piña y Bahoruco; y en el Este: El Seibo, Monte Plata y Samaná, que en algunos casos coinciden con áreas de boom turístico, donde se han creado “islas” de riqueza sin una influencia apreciable sobre el desarrollo humano local.

Tras un periodo de rápido desarrollo en los años noventa, República Dominicana sufrió en los años 2003 y 2004 una aguda crisis económica, generada en buena medida por el colapso de varias instituciones financieras. La crisis provocó un aumento del desempleo desde el 13,9% en 2000 hasta el 18,4% en 2004, y la devaluación de la moneda nacional, lo que supuso una enorme pérdida de poder adquisitivo de la población. La toma de posesión del Presidente Leonel Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en agosto de 2004, con un discurso de austeridad y rigor en el manejo de la economía, tuvo un impacto muy positivo sobre la estabilidad y la recuperación del crecimiento. En enero de 2005 se firmó un Acuerdo Stand By con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha aportado confianza.

Uno de los problemas más graves que afectan a la población de niños, niñas y adolescentes dominicanos es el nivel de pobreza. Más del 55% de la población entre 0 a 12 años y el 49% en edades comprendidas entre 13 y 18 años es pobre. (Comisión Económica para América Latina y El Caribe -CEPAL 2005).

Desde la perspectiva de los principales derechos que le otorga la Convención de los Derechos del Niño, la niñez dominicana, si bien tiene acceso a los servicios de educación, estos están dirigidos principalmente a la población de 6 a 18 años, existiendo un déficit para los importantes primeros años de vida. Entre los problemas prioritarios que afectan a niños, niñas y adolescentes entre 6 y 14 años de edad, se encuentran los relacionados con los derechos a la educación de calidad, y la protección contra la violencia, el trabajo infantil, el abuso y la explotación sexual comercial.

En lo relativo a salud la situación es inversa, pues la cobertura para la población de menores de 12 años es mayor y mejor registrada que para los años de la adolescencia, donde los servicios son escasos y a veces carecen de la perspectiva de prevención y educación.

La situación en relación al registro de nacimiento, al derecho que tiene toda persona a tener un nombre y nacionalidad, a tener una identidad; afecta a toda la población dominicana, siendo mayor en la población de menores de cinco años (22% ) que en la población de 10-14 años (6.1%) (ENDESA 2002).

La población de hasta 18 años no vive ajena a la situación general de pobreza, inequidad, violencia e inseguridad, tal como lo expresaron en la Consulta Nacional sobre los Derechos de la Niñez (2002). A través de esta consulta, se escuchó hablar a 227 niños y niñas entre 6 y 12 años de edad sobre los temas que más les preocupaban. Entre éstos los más señalados fueron: la violencia en las familias, la incomunicación, la carga de trabajo doméstico, la violencia e inseguridad en los barrios donde viven, la pobreza en sus hogares (que según estimaciones de la CEPAL, alcanza a un 55.8% de esta población).

De acuerdo a la Ley 136-03 los niños, niñas y adolescentes, tienen derecho a una educación integral de calidad, que les permita desarrollar sus potencialidades y capacidades. La Secretaría de Estado de Educación (SEE) es la institución que debe garantizar el acceso a la educación inicial a partir de los cinco años; la obligatoriedad y el acceso gratuito a la educación básica; y el acceso a la enseñanza secundaria, incluida la profesional, para todos los y las adolescentes.

Acorde a las informaciones de la SEE, el acceso a los servicios de educación se ha incrementado en los últimos cinco años, particularmente en los niveles de educación básica y superior. El aumento en los niveles de cobertura está relacionado tanto con el incremento en los recursos públicos orientado al sector, como con la ejecución de programas orientados a fortalecer el sistema de educación inicial, la cobertura y la calidad de la educación básica, y el desayuno escolar.

Existe inequidad en el acceso a la educación entre áreas urbanas y rurales, con desventajas para los estudiantes de las zonas rurales, debido a la distancia de la localización de las escuelas.

Además, la eficiencia interna del sistema, medida por la tasa de repetición de curso, deserción y edad superior a la que corresponde el curso sigue siendo baja. De aquí que, todavía persisten obstáculos que limitan la oferta de servicios públicos de educación de calidad para la población infantil y adolescente del país.

Según datos de la SEE para el periodo 2004-2005, a pesar de que el 92.7% de los niños, niñas y adolescentes están matriculados en Educación Básica (primero a octavo curso) hay un problema de repetición de curso sobre todo del tercer curso (14.6%) al existir promoción automática de primero y segundo curso y de deserción; que significa que los niños, niñas y adolescentes abandonan la escuela (6.4%) en muchas ocasiones para dedicarse a realizar trabajos que sean remunerados.

La repetición de curso y la deserción afectan más a los menores de edad en las zonas rurales y urbano marginales; la elevada tasa de repetición genera un problema de “sobreedad” en el sistema educativo, particularmente en el sector rural, donde un 44% de los niños de primer ciclo de básica tienen tres o más años que la edad apropiada, en tanto que para el segundo ciclo de básica el 60% de los estudiantes no tiene la edad apropiada. Este problema de la edad también es consecuencia de la inscripción tardía y de la deserción temporal en la escuela. (Fuente: Departamento de Estadísticas de la Secretaria de Estado de Educación (SEE),2005).

Por otro lado, un estudio realizado en 2002, a partir de una muestra de 118 menores de edad explotados sexual y comercialmente en el Distrito Nacional y la ciudad de Puerto Plata, indica que 14.4% de ellos no sabía leer ni escribir, y que 13.6% no tenía ningún año de estudio.

(Fuente: Encuesta Nacional de Trabajo Infantil/ Santo Domingo, DO: OIT/ IPEC; UNICEF, Secretaría de Estado de Trabajo, 2000).

Situación de los niños, niñas y adolescentes que viven en la calle

Imagen Niños del Camino 8

En los años 2003-2004, República Dominicana vive una intensa crisis socioeconómica caracterizada por una inflación acelerada, alza de precios, reducción del salario real de los trabajadores y trabajadoras, disminución del gasto social por parte del gobierno y movimiento migratorio desde las zonas rurales a los barrios marginales de la capital. Se produjo un aumento en los indicadores de pobreza, desempleo, delincuencia, prostitución infantil, ausentismo y deserción escolar, violencia intrafamiliar y desintegración familiar.

Esta realidad repercutió directamente en la situación de las familias, siendo uno de los resultados el incremento de las tasas de abandono temprano del hogar de niños y niñas que acaban deambulando sin hábitat permanente por diferentes zonas de la capital, Santo Domingo. Estos niños y niñas pasaron a denominarse legalmente como niños y niñas en circunstancias especialmente difíciles, aunque eran conocidos como niños de la calle o despectivamente como “palomos”.

Según el “Perfil socio-psicológico de los niños, niñas y adolescentes que viven en la calle” del año 2001, realizado de forma conjunta entre el Centro de Estudios Padre Juan Montalvo y Niños del Camino, en su mayoría, estos niños y niñas proceden de zonas rurales (especialmente de la región sur: Barahona, Azua y Elías Piña) y de familias inmigrantes que habitan en los barrios marginales de la capital (Los Guandules, Alcarrizos, Gualey, Guarícanos, Ciénaga, Guachupita, etc.). Provienen de hogares pobres donde no tienen las necesidades básicas cubiertas, con altos índices de violencia intrafamiliar y se observa una vinculación a muy temprana edad al mercado laboral por causa de las condiciones económicas de la familia. La calle se convierte en su lugar de trabajo, su fuente de ingreso.

Los niños y adolescentes suelen andar en grupos, realizan todas sus actividades en la calle. Duermen en edificios abandonados, debajo de puentes, en portales, en parques públicos, en alcantarillas, en mercados, la calle se ha convertido para ellos en su hogar. Estos niños desarrollan estrategias de sobrevivencia y han roto completamente sus lazos familiares. Algunos de ellos trabajan limpiando vidrios, recogiendo botellas; otros recurren a pequeños hurtos y a la explotación sexual y comercial para sobrevivir. Están frecuentemente en conflicto con la ley. La mayoría son adictos a sustancias psicoactivas, entre las que destacan la marihuana, el crack, y en algunos casos, inhalantes.

Su estilo de vida en la calle hace que esta población esté constantemente en situación de riesgo y vulnerabilidad de sus derechos. A pesar de esta situación, debemos destacar que estos niños, niñas y adolescentes son solidarios, creativos, valientes, arriesgados y sueñan con recuperar su espacio en la sociedad.

Aunque es posible encontrar algunas niñas con estos grupos (mayoritariamente de varones) es más frecuente que terminen viviendo en moteles, bares, etc., muy vinculadas a la explotación sexual comercial.

Esta realidad distinta y específica, hace que la estrategia de intervención deba adecuarse y dirigirse de forma diferente, teniendo en cuenta diferentes factores. Además, no podemos olvidar que tradicionalmente, Niños del Camino se ha especializado en el trabajo ambulatorio, con una fuerte presencia en las calles; esto ha hecho que quienes en mayor cantidad se acerquen al programa sean niños y adolescentes (podríamos hablar de un 10% de niñas).

Problemática a abordar

Se estima que 100 millones de niños y niñas viven y trabajan en las calles de las ciudades del mundo en desarrollo. De ésos, 40 millones están en América Latina. No existen cifras exactas de los niños y niñas que viven completa o parcialmente en la calle en la República Dominicana, sin embargo, algunas cifras nos indican el grado de desatención de la infancia. La propia Secretaría de Estado de Educación reconoce que “la tasa neta del nivel educativo básico es superior a la prevaleciente hace diez años. Sin embargo, aunque los datos evidencian mejoría en la cobertura, alrededor de 150.000 niños y niñas en edad adecuada, no están asistiendo a la escuela” (Diagnóstico de la Educación Dominicana. Documento base para la Formulación del Plan del Desarrollo para el período 2002-2012. Documento de trabajo. Secretaría de Estado de Educación, pág. 20).

En el informe de Desarrollo humano realizado en República Dominicana, auspiciado por el PNUD, se destaca que aunque han habido avances en cuanto a la ejecución del Plan Nacional de Acción de la Cumbre Mundial de la infancia: implementación del plan decenal de educación, desarrollo de una estrategia de movilización y comunicación social entorno a los derechos de la niñez, adecuación de la legislación nacional a los términos de la Convención, etc. Todavía muchos problemas afectan a la niñez entre los que se destacan en primer lugar la incorporación temprana en el mercado de trabajo, que suele estar condicionada por la situación económica del hogar, y que provoca el abandono de la escuela, reproduciendo el bajo nivel educativo que caracteriza a los padres. Y en segundo lugar la explotación sexual y comercial, una actividad que atenta con la salud del niño y su futuro, debido al riesgo de contraer graves infecciones y al daño mental que sufren los menores.

En el ámbito de los niños y niñas que podemos encontrar por las calles de Santo Domingo es importante distinguir entre niños en la calle y niños de la calle. La mayoría de los niños y niñas en las calles mantienen algunos vínculos familiares, pero pasan la mayor parte de sus vidas en las calles mendigando, vendiendo baratijas, lustrando zapatos o lavando autos para complementar los ingresos de sus familias. En ocasiones van a la escuela, combinando ésta con su trabajo en la calle, aunque es raro que alguno o alguna de ellos haya pasado del cuarto grado en la escuela. El 25% restante vive en las calles, frecuentemente en grupos que forman con otros niños y niñas. Son conocidos como "niños y niñas de la calle". Duermen en edificios abandonados, debajo de puentes, en portales, en parques públicos, en alcantarillas, en mercados, la calle se ha convertido para ellos en su hogar. Estos niños desarrollan estrategias de sobrevivencia y han roto completamente sus lazos familiares.

Muchos son víctimas de abusos, llegando a ser maltratados en ocasiones, muchas veces por la propia policía y otras autoridades que supuestamente deberían protegerlos, otras por civiles. El abuso físico, emocional y sexual por parte de sus padres (con frecuencia padrastros) son las razones más comunes por las que un niño o niña abandona su familia. Psicólogos y trabajadores sociales se refieren a este problema como "desintegración familiar" - la ruptura del núcleo familiar.

En el momento que los niños, niñas y adolescentes hacen de la calle su hogar, sus derechos más fundamentales se ven vulnerados. No pueden satisfacer sus necesidades básicas de manera adecuada, no tienen acceso a la educación ni a la salud, deben acudir al pequeño robo para subsistir, van siempre agrupados,... todo ello aumenta el rechazo de la población hacia ellos y, en muchas ocasiones, son detenidos arbitrariamente. La mayoría de los NNA de la calle son varones (las niñas suelen ser menos visibles al ser más habitual que sean captadas por redes de prostitución) y sus edades oscilan entre los 7 y los 17 años.

El rechazo social a estos NNA acentúa aún más su condición de marginalidad por la gran cantidad de abusos que reciben en las calles. A esta situación se le suma el hecho de que una gran parte de la población no es consciente de cuales son las causas que hacen que cada día más NNA salgan a las calles huyendo del maltrato, del abandono, etc. No existe todavía una conciencia de “responsabilidad colectiva” ante esta realidad.

Sensibilizar a la población sobre la situación de los niños y niñas en situación de calle, así como educar a la ciudadanía en los derechos de la niñez es un reto importante en este momento, recomendado incluso por el Comité de los Derechos del Niño en el informe del 11 de febrero del 2008. Otra recomendación que da este Comité es promover estrategias y mecanismos de coordinación entre todos los actores y tomar en cuenta la participación de los niños y niñas en todas las propuestas.

Estrategia de proyecto

Esta propuesta toma en cuenta estas recomendaciones propiciando: espacios de reflexión y coordinación entre las diferentes organizaciones que trabajan con esta población (Acción Callejera, Proyecto Educativo Caminante, Niños del Camino); la creación de espacios de formación universitarios dirigidos a los educadores/as de estas y otras organizaciones (Especialización universitaria en educación social, en coordinación con el Centro Cultural Poveda y La Universidad Autónoma de Santo Domingo), la creación de redes de prevención en aquellas comunidades y barrios de donde provienen muchos de estos niños y niñas; y la incorporación del enfoque de derechos en el programa de atención integral dirigido a niños, niñas; y adolescentes en situación de calle de Niños del Camino.

Objetivos

Objetivo general al que contribuirá la acción:

Mejorar la situación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, en especial de aquellos/as que viven en las calles y/o en situación de riesgo de República Dominicana

Objetivo especifico del proyecto:

Promover alianzas, espacios de reflexión y estrategias educativas que contribuyan a la defensa, protección y cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo, en las Provincias Santo Domingo y Santiago

Resultado 1

Al final del proyecto existen tres comités de prevención en los sectores de Las Cañitas (Distrito Nacional); Bella Vista (Boca Chica); Hato del Yaque (Santiago) que actuarán activamente a nivel municipal en temas relacionados con la defensa de los niños, las niñas y adolescentes.

Resultado 2

Al finalizar los dos años de proyecto se ha fortalecido la calidad del programa de atención integral dirigido a niños, niñas; y adolescentes en situación de calle mediante la incorporación del enfoque de derechos.

Resultado 3

Al final de los dos años de proyecto, cuatro organizaciones sociales relacionadas con el tema de infancia (Niños del Camino, Acción Callejera, Caminante y Centro Cultural Poveda) han desarrollado de manera conjunta una estrategia de difusión, promoción y defensa de los derechos de la infancia y un programa de formación dirigido a profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes en situación de calle y/o en riesgo social.

Beneficiarios

Población Beneficiaria Directa:

En total, 447 personas, distribuidos de la siguiente forma: (240 mujeres y 10 niñas; 112 hombres y 85 niños)

  • 95 niños, niñas y adolescentes en situación de calle (85 niños y 10 niñas)
  • 33 personas (21 mujeres y 11 hombres) integrantes de 3 comités de prevención (11 por comité), representantes de escuelas, iglesias, organizaciones comunitarias, asociaciones de padres y madres y servicios públicos de Las Cañitas (Distrito Nacional); Bella Vista (Boca Chica); Hato del Yaque (Santiago).
  • 60 maestros y maestras (42 mujeres y 18 hombres) pertenecientes a escuelas de Las Cañitas (Distrito Nacional); Bella Vista (Boca Chica); Hato del Yaque (Santiago) que participan del proceso de sensibilización (un promedio de 17 por escuela).
  • 225 personas (157 mujeres y 68 hombres) integrantes de organizaciones comunitarias, iglesias, madres y padres, destacamentos de policía y otros servicios públicos de Las Cañitas (Distrito Nacional); Bella Vista (Boca Chica); Hato del Yaque (Santiago) participan del proceso de sensibilización (un promedio de 75 por comunidad)
  • 35 personas (20 mujeres y 15 hombres) vinculadas al trabajo con infancia (técnicos/as de diferentes organizaciones, voluntarios/as) son beneficiadas del proceso de capacitación.

Población Beneficiaria Indirecta:

En total, 5.956 personas (3.048 mujeres y 2.908 hombres) distribuidos de la siguiente forma:

  • 2,500 niños y niñas (50% niños y 50% niñas) de los barrios que se espera afectar con el proyecto de todos los sectores a intervenir.
  • 102 madres y padres (70% mujeres y 30% hombres), de las 6 Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la escuela representadas en los comités barriales de prevención (17 por Asociación).
  • 102 personas (60% mujeres y 40% hombres) de las 6 organizaciones comunitarias e iglesias representadas en los comités barriales de prevención (17 por organización).
  • 32 personas (50% hombres y 50% mujeres) de 4 servicios públicos (destacamentos, centros de salud primaria…) representadas en los comités barriales de prevención (8 por servicio público).
  • 300 niños, niñas y adolescentes (50% niños y 50% niñas) familiares de NNA en situación de calle.
  • 3.000 personas de las comunidades en general (50% hombres y 50% mujeres).

Zona Geográfica

República Dominicana
Províncias de Boca Chica y Santiago
Muncipios de Bella Vista y Hato del yake

ONGD calificada por:

  • Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo

Redes:

  • CONGDE
  • CEAAL
  • Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación
  • CONGDE