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07/02/2013

Educación Sin Fronteras lucha contra el fracaso escolar en barrios marginales de Potosí (Bolivia)

10 escuelas en Potosí - niña en aula

La histórica ciudad boliviana de Potosí, antaño cuna de grandes riquezas, es hoy una urbe de 170.000 habitantes sumida en la pobreza y cuyo sistema educativo presenta déficits como el abandono escolar y un bajo rendimiento académico. En este contexto, ESF y el CEBIAE acaban de poner en marcha un proyecto para luchar contra el fracaso escolar en diez centros de barrios marginales que beneficiará a más de 9.000 alumnos/as.

 

El proyecto, que se ejecutará durante dos años con un importe de 254.000€ (aportados principalmente por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo), persigue mejorar el aprendizaje del alumnado de estos centros a través de cambios en la gestión pedagógica, incorporando prácticas innovadoras en la enseñanza y el uso de las nuevas tecnologías. A la vez, se busca promover una implicación efectiva de los propios docentes y de las familias en los procesos de mejora educativa y, en general, un mayor compromiso de la sociedad en una enseñanza de calidad.

Potosí - paisaje

La iniciativa da continuidad al trabajo desarrollado por ESF y CEBIAE (Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas) entre 2008 y 2011 en estas mismas diez escuelas de Potosí, que son las que presentaban en aquel momento un mayor índice de fracaso escolar. En aquella ocasión, después de trabajar simultáneamente en la formación de los docentes, la mejora del equipamiento de las escuelas y la participación de la comunidad educativa, se consiguió rebajar los niveles de abandono y de fracaso escolar, aunque no de una manera drástica. En base a aquellos resultados, la población beneficiaria y las autoridades locales pusieron de manifesto la necesidad de continuar con el proceso iniciado.

 

Falta de contenidos y sistema de aprendizaje motivadores

El bajo rendimiento escolar en estos colegios obedece a diversos factores. La incorporación de muchos alumnos y alumnas al mercado laboral para ayudar en la precaria economía familiar y, en el caso de muchas niñas, la incorporación a las responsabilidades del hogar, suponen una de las primeras causas de abandono de las aulas. Otros factores responden a la falta de contenidos didácticos y metodologías de enseñanza que resulten motivadores, la carencia de espacios de refuerzo extraescolar, y la escasa implicación de las familias en la educación de sus hijos e hijas.

Potosí - niña en aula informática

Con este panorama, el proyecto de ESF y CEBIAE trabaja con los diferentes agentes de la comunidad educativa (docentes, responsables de los centros, autoridades locales educativas, estudiantes, padres y madres) en diversas líneas estratégicas.

Por un lado, ofrece una atención integral para estudiantes que presentan dificultades de aprendizaje y bajo rendimiento escolar, especialmente en matemáticas y lenguaje por ser consideradas materias básicas. Por otro lado, la incorporación de nuevos recursos tecnológicos en las aulas facilita el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La formación de los docentes en el manejo de estas tecnologías y en la aplicación de nuevas metodologías de enseñanza debe repercutir en mejorar la formación integral de los niños y niñas.

La mejora educativa también debe implicar al conjunto de la sociedad. Por ello, se realizarán acciones y sesiones para fomentar la participación de padres, madres, docentes –especialmente de mujeres- y también de los propios estudiantes en los espacios de debate y de toma de decisiones en el ámbito educativo de su comunidad.

Todas las líneas estratégicas tendrán en cuenta la transmisión de valores de equidad de género, sostenibilidad medioambiental e interculturalidad para respetar la cultura quechua predominante entre el alumnado.

Potosí - niños en aula

Más de 17.000 beneficiarios/as

Las actuaciones se llevarán a cabo directamente con 3.110 personas, la mayoría de las cuales -2.400- son alumnos y alumnas de 1º y 2º año de Primaria y 1º y 2º año de Secundaria (1.320 niñas y 1.080 niños). El resto son 100 docentes, 10 directores de los centros educativos y 600 padres y madres de familia.

Más allá de estas personas, el proyecto beneficia indirectamente al resto de 7.000 niños y niñas de Primaria y Secundaria de las 10 escuelas, 10 asociaciones de padres y madres del distrito escolar de Potosí -conformadas por 7.000 familias- y 10 dirigentes de todas las escuelas del distrito.

En total, el proyecto repercute positivamente de manera directa o indirecta en más de 17.000 personas, principalmente estudiantes de los diez centros educativos que participan en el proceso.

La intervención contará con el apoyo instituciones públicas y privadas, como universidades locales y de la Escuela Superior de Formación de Maestros, que ayudarán en el proceso de diseñar e implementar metodologías de aprendizaje y de formación del profesorado.

Cambios sociales

El proyecto está en consonancia con el proceso de cambio político y social que vive Bolivia, especialmente en el terreno educativo. Tanto el Plan Nacional del Estado Plurinacional como la nueva Ley de Educación de 2010 apuestan por una enseñanza inclusiva, transformadora y participativa, que ayude a romper los tradicionales estereotipos sociales y las desigualdades hacia la mujer.

Sin embargo, estos avances legislativos no se reflejan automáticamente en la realidad del país, por lo que es necesario reforzar el trabajo de las organizaciones sociales locales para incidir en el ámbito de los derechos humanos y la educación.

En los últimos diez años, ESF y CEBIAE han ejecutado conjuntamente cinco proyectos educativos en Bolivia, tres de ellos precisamente en Potosí.

(Para acceder a la ficha del proyecto "Escuela, familia y comunidad: por la mejora de la calidad educativa en Potosí", haz clic aquí).