10 Escuelas en Potosí – Comunidades educativas movilizadas por la mejora de los aprendizajes

Contraparte
CEBIAE (Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas)
Coste total
315.398,67 euros
Origen de las subvenciones
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    foto Potosí

    Este proyecto educativo se desarrolla en 10 escuelas de Potosí, todas ellas situadas en diferentes barrios urbano-marginales. La principal problemática de estas escuelas es que cuentan con los niveles más bajos de rendimiento escolar de la región, lo que significa un alto porcentaje de abandono escolar que impide una finalización efectiva del nivel de primaria de muchos niños/as. A este fin, trabajamos directamente con 3110 personas, de las cuales son principalmente niñas/os.

    El déficit educativo de estos alumnos se produce por varios factores estructurales: deficiente calidad educativa, insuficiente motivación y poca preparación del profesorado, escasez de recursos pedagógicos y didácticos, etc. Por contra, disponen de buenas infraestructuras, fruto del esfuerzo de las instituciones públicas bolivianas por mejorarlas. Esta situación reafirma la necesidad de transformación de la gestión pedagógica como clave para la mejora del rendimiento escolar en educación.

    La intervención de ESF en este proyecto se centra en trabajar simultáneamente con los tres actores principales de una escuela: alumnos, profesores y padres y madres. Se centra en tres aspectos claves de la educación: mejorar la calidad educativa, mejorar la participación de las familias en la gestión escolar y el seguimiento del rendimiento de sus hijos/as; y sensibilizar a la comunidad y al entorno social de la importancia de la educación, constituyendo un movimiento social municipal de apoyo a la calidad educativa.

    Pretendemos mejorar la actitud de los/las estudiantes y docentes hacia la enseñanza, transformando la gestión curricular y pedagógica a favor de las necesidades de los niños con bajos rendimientos. Queremos adaptar y modernizar las metodologías y recursos pedagógicos al alcance de los/las jóvenes, y dotar los centros educativos de recursos tecnológicos e informáticos básicos para mejorar la calidad y adaptarla a una realidad cambiante, o sea más moderna y con una población infantil que reclama estos nuevos elementos para desarrollarse eficientemente.